Pueden estudiarse activos con titularidad, procedencia, valoración y documentación verificables, y con una estructura jurídica adecuada. Entre ellos se incluyen inmuebles, participaciones en empresas, private equity, crédito privado, materias primas, automóviles clásicos, arte, vinos, relojes y derechos económicos.
Cada proyecto se analiza individualmente antes de aceptar su estructuración y distribución.